Los talleres adaptan su modelo de negocio al coche eléctrico con más peso de la mano de obra y neumáticos

Taller mecánico
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La posventa y los talleres en España encaran una década de crecimiento: la facturación potencial subirá un 34% y rozará los 23.000 millones de euros en 2035, frente a los 17.000 millones actuales.

Solera recoge esta previsión en “La posventa (in)sostenible”, un informe presentado este 4 de marzo de 2026 durante la primera jornada de Faconauto, en Madrid.

El motor del aumento de ingresos no será un gran salto en actividad, sino el encarecimiento del recambio. En los últimos cuatro años, las piezas acumulan un alza del 25% y el informe anticipa que la tendencia seguirá.

El ritmo, eso sí, se ha enfriado. Tras crecer alrededor del 7%-8% en 2022 y 2023, la inflación del recambio avanza cerca del 5% desde 2024, según las estimaciones de Solera.

Esa subida se nota en la cuenta final porque el recambio pesa el 57% del negocio, mientras la mano de obra aporta el 43%. Un cambio en el precio de piezas mueve, por tanto, el grueso de la facturación.

El segundo empuje llegará por volumen. España pasará de unos 30 millones de turismos y comerciales a casi 36 millones de vehículos en 2035, una expansión que permitiría sumar más de dos millones de reparaciones al año.

La ampliación del parque convive con un desequilibrio persistente: cada año el censo crece de forma neta en torno a 300.000 vehículos. El resultado es un parque más grande, pero también más viejo.

Hoy, el 47% de los vehículos supera los 15 años y Solera prevé que esa inercia se mantenga hacia 2035. Más coches no implica más margen: el informe avisa de que el aumento de facturación no se traduce automáticamente en mayor rentabilidad.

El documento también apunta a la demanda que puede llegar por demografía. El INE proyecta cinco millones más de habitantes en los próximos 15 años, y el 75% de la población extranjera residente se concentra entre 20 y 60 años, las edades con mayor propensión a conducir.

Solera identifica otra bolsa de crecimiento en el mercado femenino. Las mujeres representan el 51% de la población, pero solo el 43% de los carnés (algo más de 12 millones de licencias). Y tener permiso no siempre se traduce en uso del coche.

Según datos citados de Unespa, hay 8,5 millones de mujeres como titulares de un seguro de automóvil, lo que deja un diferencial de 3,7 millones. Ese hueco abre recorrido tanto para ventas de nuevos como para segunda mano, y después, para el taller.

La electrificación, mientras tanto, avanza sin prisa. Con el ritmo actual de matriculaciones, Solera ve difícil llegar al millón de eléctricos en 2028 y superar los 1,4 millones en 2029. El objetivo del Gobierno —5,5 millones de vehículos electrificados en 2030, contando eléctricos puros e híbridos enchufables— amplía el perímetro, pero sigue exigiendo una aceleración.

Esa lentitud da aire a corto plazo a los talleres. Un eléctrico prescinde de más de 20.000 euros en piezas de mecánica tradicional —aceite, bujías, correas, turbos, inyectores o bombas de combustible— que en combustión generan mantenimiento preventivo y correctivo.

José Luis Gata, responsable de desarrollo de negocio en Solera, sitúa el ajuste en el centro del modelo: a medida que crezcan los eléctricos, los talleres tendrán que reforzar la mano de obra para compensar la caída del recambio mecánico. En esa transición, el neumático ganará peso porque ofrece mejor rentabilidad en un eléctrico que en un gasolina o diésel.