EMT Madrid lidera la economía circular con un sistema de almacenamiento de energía mediante baterías de segunda vida
La Empresa Municipal de Transportes de Madrid ha dado un paso estratégico en su hoja de ruta hacia la descarbonización con la puesta en marcha de un proyecto pionero en el Centro de Operaciones de Fuencarral. Esta iniciativa, desarrollada en colaboración con Iberdrola e Irizar e-mobility, se centra en la reutilización de baterías de tracción de los autobuses eléctricos que, tras haber perdido parte de su capacidad operativa para el servicio diario, encuentran una nueva utilidad como sistemas de almacenamiento estático de energía.
El delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, ha visitado estas instalaciones donde se ha integrado un contenedor capaz de gestionar hasta 1 MWh de almacenamiento, permitiendo optimizar la infraestructura de carga de la flota municipal.
El funcionamiento de este sistema se basa en el aprovechamiento de los componentes que, por el natural envejecimiento y los ciclos de carga diarios, ya no ofrecen la autonomía necesaria para cumplir con las exigencias del transporte público madrileño. Al integrar estas baterías en un sistema de almacenamiento estático, EMT Madrid consigue dotar a sus instalaciones de un soporte energético que se coordina con su plataforma de smartcharging.
De este modo, el contenedor se recarga durante los periodos en los que el precio de la energía es más bajo o la disponibilidad de fuentes renovables es mayor, para posteriormente suministrar esa electricidad a los vehículos en las horas de mayor demanda o coste elevado, mejorando drásticamente la eficiencia económica del proceso.
Esta solución tecnológica no solo responde a una necesidad operativa, sino que refuerza el compromiso de la capital con la economía circular y la sostenibilidad ambiental. Al extender la vida útil de las baterías de litio, se reduce la presión sobre la extracción de materias primas críticas y se disminuye la huella de carbono asociada a la fabricación de nuevos componentes. El proyecto, enmarcado en el programa PERTE VEC, cuenta con el soporte técnico de Iberdrola para la validación del prototipo y con la capacidad industrial de Irizar e-mobility en el diseño del contenedor, consolidando un ecosistema de colaboración público-privada que posiciona a Madrid como un referente en la gestión del ciclo de vida de la electromovilidad.
Actualmente, el proceso de electrificación de EMT Madrid se sustenta en una flota de 452 autobuses eléctricos y una red de 410 puntos de recarga distribuidos por los centros de operaciones de Carabanchel, Fuencarral, Entrevías y Sanchinarro. La integración de sistemas de almacenamiento de segunda vida se alinea con la estrategia global del Ayuntamiento para ofrecer un transporte público libre de emisiones, apoyado en infraestructuras inteligentes que maximizan la potencia empleada y garantizan un servicio más eficiente y responsable con el entorno urbano.