Solo el 0,1% de las empresas españolas mide su huella de carbono: así está evitando CO₂ la movilidad corporativa en 2025

Flota de taxis de Joinup
photo_camera Flota de taxis de Joinup

En un momento en el que el transporte ya genera el 30,7% de todas las emisiones en España, un dato ha encendido las alarmas: solo el 0,1% de las empresas registra oficialmente su huella de carbono, según el último informe de la CEOE. Y mientras la mayoría del tejido empresarial sigue sin medir su impacto, algunas compañías sí están demostrando que reducir emisiones es posible… y mucho más fácil de lo que parece.

Una de ellas es Joinup, plataforma española de movilidad corporativa sostenible, que ya ha evitado más de 480.000 kilos de CO₂ equivalente solo en 2025 gracias al uso de flotas ECO y eléctricas, la digitalización del taxi corporativo y la reducción de kilómetros innecesarios. ¿La magnitud del dato? Es como eliminar 360 coches circulando durante un año o un bosque del tamaño de 50 campos de fútbol absorbiendo CO₂.

La empresa asegura que la descarbonización no depende solo del vehículo que se utiliza, sino también de cómo se mueve y qué se mide. Entre enero y octubre, miles de empresas usuarias han recortado desplazamientos improductivos y reducido búsqueda de aparcamiento, eliminando incluso los llamados “kilómetros fantasma”: en 2025 esas gestiones han evitado otras 2,36 toneladas de CO₂.

Todo esto ocurre mientras el sector del taxi avanza más lento en electrificación: en Madrid apenas un 6% del taxi es 100% eléctrico, frente al 20% de la flota de Joinup. La plataforma ya integra más de 10.000 puntos de recarga y permite a las empresas medir en tiempo real el impacto de cada viaje, cada empleado y cada centro de trabajo.

No creemos en compensar emisiones, creemos en evitarlas”, afirma Elena Peyró, CEO y cofundadora. “La digitalización y la electrificación son la verdadera solución, y los datos de 2025 lo demuestran”.

En un país donde medir la huella de carbono es todavía una excepción, los expertos coinciden: la movilidad corporativa puede convertirse en una de las palancas climáticas más rápidas y efectivas… siempre que se midan las emisiones de forma rigurosa. Y ahora mismo, muy pocas lo están haciendo.