La nueva movilidad corporativa que impulsa la eficiencia empresarial

La movilidad corporativa se ha convertido en uno de los ejes clave en la transformación de las empresas hacia modelos más eficientes, sostenibles y centrados en el bienestar de sus trabajadores. En un contexto donde la descarbonización y la optimización del tiempo son prioridades, muchas organizaciones están rediseñando sus políticas de desplazamiento para adaptarse a las nuevas demandas laborales, económicas y medioambientales.

Reducir emisiones, mejorar la productividad y controlar costes son hoy objetivos estratégicos ligados directamente a cómo se mueven los empleados. Ya no se trata únicamente de elegir entre coche, tren o avión, sino de diseñar soluciones que integren tecnología, sostenibilidad y flexibilidad.

Según un informe de la Asociación Española de Gestores de Flotas (AEGFA), más del 60% de las grandes empresas españolas están revisando sus políticas de movilidad para reducir la huella de carbono, mientras que un 45% ya ha implementado medidas de movilidad compartida o planes de transporte al trabajo.

Entre las tendencias más extendidas se encuentra el uso de vehículos eléctricos compartidos, plataformas de gestión de rutas en tiempo real y herramientas que permiten ofrecer bonificaciones por movilidad sostenible, como el uso de la bicicleta o el transporte público. Este enfoque se alinea con el concepto de “Mobility as a Benefit” (MaaB), una evolución del tradicional coche de empresa, donde los empleados pueden elegir cómo moverse según sus necesidades y horarios.

Ana López, directora de sostenibilidad de una multinacional tecnológica con sede en Barcelona, señala que "hemos pasado de ofrecer únicamente coche de empresa a implementar una plataforma con opciones como abono transporte, carsharing, taxi corporativo o incluso patinetes. Esto ha mejorado tanto la satisfacción interna como nuestra imagen externa como compañía comprometida con el entorno".

En este proceso, la digitalización es un pilar fundamental. Herramientas como Kisi Mobility, VADE City o soluciones desarrolladas por startups como Meep permiten integrar y controlar todos los desplazamientos desde una única plataforma. Esto no solo facilita el cumplimiento normativo, especialmente con la nueva Ley de Movilidad Sostenible, sino que también proporciona métricas precisas para evaluar el impacto ambiental y económico de cada política.

Desde el ámbito institucional, el Ministerio de Transportes ha impulsado líneas de financiación específicas a través de los fondos Next Generation EU para fomentar que las empresas elaboren Planes de Transporte al Trabajo (PTT), obligatorios en determinadas circunstancias, especialmente para aquellas con más de 500 trabajadores por centro en zonas de alta densidad.

Para Juan Antonio Esteban, director de Personas y Cultura en ALSA, "la movilidad es parte de la experiencia del empleado. Si le ofreces opciones eficientes, seguras y sostenibles, estás invirtiendo en fidelización, salud y responsabilidad social”.

La movilidad corporativa ha dejado de ser una cuestión logística para convertirse en un tema transversal que conecta recursos humanos, sostenibilidad, tecnología y cultura empresarial. Y, como demuestra la evolución de las estrategias de grandes y medianas empresas, la forma en que nos movemos al trabajo es ya una extensión directa de los valores de cada organización.