Solo 1 de cada 3 ciudades obligadas ha puesto en marcha Zonas de Bajas Emisiones en España

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Tres años después de la aprobación de la normativa que obliga a las ciudades de más de 50.000 habitantes a implantar Zonas de Bajas Emisiones (ZBE), el balance sigue siendo insuficiente. Según datos recopilados por Velca, fabricante español de motos eléctricas, únicamente el 37% de los municipios obligados han implementado, anunciado o iniciado pruebas en estas áreas.

De las 149 ciudades que deben aplicar la medida, solo 55 han dado pasos efectivos, de acuerdo con informes del RACE y de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP).

Una aplicación lenta y desigual

La Ley de Cambio Climático y Transición Energética (2021) y el Real Decreto 1052/2022 fijaron la obligatoriedad de las ZBE para restringir la circulación de los vehículos más contaminantes. Sin embargo, Velca alerta de que la falta de aplicación práctica frena la movilidad eléctrica y permite que miles de vehículos sin etiqueta ambiental sigan circulando sin restricciones.

En el caso de las motos, el 30% del parque carece de etiqueta de la DGT, mientras que solo el 1,2% (unas 54.000 unidades) son eléctricas con etiqueta Cero. A diferencia del automóvil, el segmento de dos ruedas prácticamente no cuenta con opciones híbridas, por lo que las motos eléctricas se presentan como la única alternativa sostenible real.

Incentivos y recarga: los otros cuellos de botella

Velca subraya además que la lentitud no solo afecta a las ZBE, sino también a la gestión del Plan Moves III. Aunque el programa se reactivó con 400 millones de euros y un plazo máximo de tres meses para que las comunidades publicaran sus convocatorias, diez autonomías y Melilla aún no lo han hecho, bloqueando las ayudas para los usuarios.

En las regiones que sí cumplieron, como la Comunidad de Madrid, los fondos se agotaron en pocas semanas y se abrió una lista de espera. Esta situación, según Velca, genera confusión e incertidumbre, y desincentiva la compra de vehículos eléctricos.

A ello se suma el déficit en infraestructura de recarga para motos y ciclomotores, un segmento que podría beneficiarse de soluciones sencillas como la instalación de enchufes domésticos de 220V en garajes, calles y viviendas, en lugar de depender de los puntos de carga diseñados principalmente para turismos.

“Hace falta decisión política”

Emilio Froján, CEO de Velca, reclama mayor implicación de las administraciones:

“Más de un millón de motos circulan en España sin etiqueta ambiental. Parece que las preocupaciones solo se centran en los coches, pero hay un enorme desconocimiento sobre el etiquetado en las motos. Necesitamos acelerar la electrificación y para eso hace falta decisión política. Asimismo, crear un clima de confianza, información y facilidades para los ciudadanos es esencial. Solo así se podrá avanzar hacia ciudades más saludables y sostenibles”.