Canarias aprueba un ambicioso plan de subvenciones para impulsar la movilidad sostenible e intermodal

Más imágenes en <a href="https://depositphotos.com/es/" target="_blank" rel="noopener noreferrer">Depositphotos España</a>.
    </figcaption>
  </figure>
photo_camera Más imágenes en Depositphotos España.

El Gobierno de Canarias ha dado luz verde a un nuevo y ambicioso plan de subvenciones que afectará de manera directa e integral a la movilidad sostenible en el archipiélago, marcando el marco financiero y normativo para impulsar una economía de cero emisiones netas de carbono con el transporte intermodal como pilar central. Este plan se convierte en la herramienta clave para canalizar fondos europeos FEDER 2021-2027 hacia proyectos que busquen activamente la descarbonización y la eficiencia del transporte.

La normativa establece una firme alineación con los objetivos más ambiciosos de la Unión Europea, en especial el Pacto Verde Europeo, que persigue la neutralidad climática en 2050. Las subvenciones están directamente vinculadas al objetivo específico RSO2.8 del Programa Canarias FEDER, centrado en "Fomentar la movilidad urbana multimodal sostenible" como parte esencial de la transición. De esta forma, la inversión se dirigirá a la promoción de una movilidad multimodal sostenible y no contaminante, poniendo el foco en el transporte público, la movilidad compartida y los desplazamientos a pie y en bicicleta.

Inversión focalizada en infraestructuras verdes e intermodalidad

El plan define rigurosamente las actuaciones subvencionables, priorizando aquellas que supongan una alternativa eficiente y sostenible al vehículo privado. Se establece que solo podrán ser financiados los proyectos que promuevan la intermodalidad y la eficiencia energética.

En este sentido, el Eje 2 impulsa la promoción de la multimodalidad, financiando infraestructuras que faciliten la combinación de distintos modos de transporte. Esto incluye la creación de sistemas públicos de alquiler de bicicletas o VMP, la habilitación de espacios seguros de estacionamiento para estos vehículos en los principales nodos de intercambio, y el acondicionamiento o construcción de nuevas infraestructuras para fomentar el uso del transporte público.

Por su parte, el Eje 3 se centra en la eficiencia energética, apoyando la mejora en las infraestructuras del transporte público y la instalación de puntos de recarga de vehículos eléctricos, tanto para uso público general como para las flotas de transporte, ubicándolos en estaciones y aparcamientos disuasorios. Además, el Eje 4 respalda la movilidad inteligente con la implementación de sistemas y redes de comunicaciones para optimizar la gestión del tráfico y la instalación de sistemas de información dinámica en paradas y estaciones.

La aprobación del plan no solo aporta fondos, sino que impone un marco legal que garantiza el impacto ambiental positivo de las inversiones. Los proyectos deben cumplir con el Principio DNSH (Do No Significant Harm), asegurando un efecto positivo en la reducción del consumo de energías de fuentes no renovables.

Incluso en la fase de obra, los proyectos de construcción deben aplicar estrictos requisitos ambientales, como la reducción de ruido, polvo y emisiones, y la aplicación del Real Decreto 105/2008 para gestionar los Residuos de Construcción y Demolición (RCD) con el objetivo de reutilizar al menos el 70% de los mismos.

Criterios de valoración

Los criterios de valoración para la concesión de las subvenciones otorgan una clara prioridad competitiva a la sostenibilidad y la eficiencia. Se valorará especialmente la reducción de consumo de energías fósiles, la gestión ambiental sostenible de los procesos y, de forma crucial, la integración eficaz de diferentes modos de movilidad alternativos al vehículo privado. Para asegurar la rendición de cuentas, los cabildos están obligados a cuantificar su contribución a los indicadores de resultado del FEDER, midiendo la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y el aumento de pasajeros anuales de transporte público.

En resumen, este plan supone una herramienta doblemente estratégica: no solo inyecta el capital necesario para modernizar la movilidad de Canarias, sino que también establece una hoja de ruta vinculante que obliga a las instituciones insulares a acelerar la transición hacia un sistema de movilidad más sostenible, intermodal y accesible.