"Los datos serán el combustible invisible de la movilidad autónoma"
En esta entrevista, Giuseppe Noto, responsable de Southern Europe Sales de Mobilisights, división de Stellantis, nos cuenta cómo se convierten los datos de millones de vehículos conectados en información clave para flotas, ciudades y operadores de transporte. Con un enfoque en privacidad, eficiencia y sostenibilidad, esta unidad de Data-as-a-Service (DaaS) ayuda a optimizar el tráfico, mejorar la seguridad vial y sentar las bases de la movilidad autónoma, transformando la manera en que vivimos y gestionamos la movilidad del futuro.
NuevaMovilidad.- ¿Cuál es la misión de Mobilisights dentro del ecosistema de Stellantis y qué papel juega en la movilidad del futuro?
Giuseppe Noto.- Mobilisights es la unidad de negocio de Data-as-a-Service (DaaS) de Stellantis, creada para desbloquear el valor de los datos generados por millones de vehículos conectados de las 14 marcas del grupo. Con un acceso exclusivo a la telemática integrada, Mobilisights ofrece un acceso responsable, gestionado y seguro a los datos nativos de los vehículos, lo que permite desarrollar soluciones de movilidad más inteligentes, seguras y sostenibles.
Mobilisights suministra datos telemáticos integrados a clientes de flotas en toda Europa y Norteamérica, incluyendo información sobre kilometraje, consumo de combustible y energía, estado del vehículo, mantenimiento y comportamiento de carga. Los datos pueden accederse a través de proveedores de servicios telemáticos (TSP), como Geotab, Targa Telematics o GAC Technology, o directamente por parte de grandes operadores de flotas que gestionan internamente sus propios datos. Como socio exclusivo con acceso a los datos de vehículos conectados de Stellantis, Mobilisights actúa como una fuente confiable de información precisa que ayuda a las flotas a mejorar su eficiencia, seguridad y sostenibilidad. Mobilisights ha sido creada con una arquitectura que prioriza la privacidad.
Nuestro principio fundamental es que la privacidad es un derecho del usuario y la personalización es una elección del usuario. Los datos solo se comparten después de obtener un consentimiento explícito e informado. Cumplimos con los estándares más estrictos de gobernanza y cumplimiento de datos, y nuestros sistemas están diseñados para adaptarse a la evolución de las normas y regulaciones de privacidad a nivel global.
N.M.- ¿Qué tipo de datos generan los vehículos conectados y cómo se transforman en información útil para las ciudades y operadores de infraestructuras?
G.N.- Los vehículos conectados funcionan como una red móvil de sensores. Capturan una amplia variedad de datos: velocidad, patrones de frenado, giros bruscos, consumo de energía, condiciones meteorológicas e incluso el estado de la superficie de la carretera, como la detección de baches. Mobilisights ofrece a los gestores de flotas y a las administraciones públicas acceso directo en la nube (cloud-to-cloud) a estos datos, sin necesidad de realizar adaptaciones ni instalar dispositivos físicos en los vehículos. En los casos en que el propietario del vehículo haya otorgado su consentimiento para la recopilación de estos datos por parte de Stellantis, los clientes reciben información procesable sobre su flota.
Estos datos pueden transformarse en mapas de tráfico dinámicos, detección de accidentes casi en tiempo real, identificación de zonas de alta emisión o puntos ciegos. Para las ciudades inteligentes, acceder a esta información significa pasar de un enfoque reactivo a uno proactivo: anticipar los problemas antes de que se agraven, planificar las infraestructuras de manera más eficaz y responder de forma más rápida y eficiente a las necesidades de movilidad de los ciudadanos.
La protección de datos siempre en el centro
N.M.-¿Cómo garantizan que los datos de los vehículos sean totalmente anónimos y respeten la privacidad de los conductores?
G.N.- Mobilisights opera bajo el principio de privacy by design (privacidad desde el diseño), situando la protección de los datos en el centro de su modelo de negocio. En el caso de los clientes de flotas, los datos solo se comparten después de que el operador de la flota haya aceptado este proceso mediante un mecanismo de suscripción voluntaria. Estos datos se comparten únicamente tras obtener el consentimiento explícito e informado del cliente, lo que significa que ha aceptado de forma clara y voluntaria compartir los datos de su vehículo para un propósito definido y específico.
En cuanto a los datos anonimizados, utilizados con fines analíticos o comerciales más amplios, la información personal (como los números VIN o los registros de geolocalización precisa) se elimina o se agrupa antes de ser compartida. Esto garantiza que ningún conductor, vehículo o propietario pueda ser identificado o rastreado. Al tomar estos datos anonimizados y agregarlos, combinamos la información para identificar tendencias. Los datos anonimizados agregados muestran lo que ocurre en las carreteras sin revelar información personal ni detalles específicos de ningún vehículo.
En ambos casos, Mobilisights sigue estrictos marcos de protección de datos, actualizados continuamente para alinearse con el RGPD y otras normativas de privacidad en evolución a nivel mundial. Nuestro objetivo es impulsar una innovación basada en datos, garantizando al mismo tiempo los más altos estándares de privacidad. No concebimos nuestro negocio sin esta capa de confianza: sabemos que solo si los usuarios tienen la seguridad de que sus datos se gestionan de forma ética y transparente, los proyectos a gran escala podrán avanzar realmente.
N.M.-¿Podría compartir algún ejemplo concreto de cómo el uso de datos de vehículos ha ayudado a una ciudad a mejorar la gestión del tráfico?
G.N.- En varias ciudades europeas, los datos de los vehículos conectados ya se utilizan para detectar incidentes en cuestión de segundos. Un ejemplo claro ocurre cuando un gran número de vehículos registra un frenado repentino en la misma ubicación: esa señal permite a las autoridades municipales identificar un accidente o un embotellamiento más rápido que con cámaras o sistemas tradicionales. Con esa información, los equipos de emergencia pueden ser enviados con mayor rapidez y los gestores de tráfico pueden activar desvíos o ajustar los semáforos. También hemos observado cómo el análisis a largo plazo de los patrones de frenado ayuda a identificar intersecciones peligrosas, que luego pueden ser rediseñadas para mejorar la seguridad.
N.M.-¿Qué papel cree que jugarán los datos de vehículos en el desarrollo de la movilidad autónoma?
G.N.- Los datos serán el combustible invisible de la movilidad autónoma. Un automóvil autónomo no puede depender únicamente de sus propios sensores: necesita información compartida para anticipar lo que le espera. A través de la comunicación entre vehículos y con la infraestructura urbana (conocida como C-ITS, Cooperative Intelligent Transport Systems o Sistemas Cooperativos de Transporte Inteligente), los coches podrán “ver más allá de la curva”: saber que hay congestión más adelante, que una ambulancia se aproxima a una intersección o que la superficie de la carretera está helada. Esta capa colectiva de datos es lo que hará que la conducción autónoma no solo sea posible, sino segura y eficiente.
En Mobilisights, seguimos un modelo cloud-to-customer (de nube al cliente) en lugar de uno vehicle-to-cloud (del vehículo a la nube). Esto significa que los datos permanecen bajo el control total del cliente. Para nosotros, esta visión de movilidad conectada y autónoma solo funciona si los principios de protección de datos están incorporados desde el inicio. No vemos la privacidad y el rendimiento como opuestos: en realidad, se refuerzan mutuamente. Cuando los datos se anonimizan de forma segura y se transmiten de manera protegida, se refuerza la confianza del usuario. Ahí es precisamente donde entra Mobilisights: ayudando a crear un ecosistema confiable, transparente y que prioriza la privacidad, en beneficio de los conductores, las organizaciones y la sociedad en su conjunto.
Un ecosistema de colaboraciones cada vez más amplio
N.M.-¿Qué próximos pasos tiene Stellantis/Mobilisights en cuanto a alianzas con ciudades, gobiernos o proveedores de servicios de movilidad?
G.N.- Mobilisights continuará ampliando su alcance de aplicaciones y, en el futuro, también aprovechará los datos agregados y anonimizados. Esto permitirá obtener perspectivas más amplias que pueden mejorar la seguridad vial, optimizar el flujo de tráfico y apoyar una planificación más efectiva de la infraestructura de transporte.
Estamos construyendo un ecosistema de colaboraciones cada vez más amplio: desde administraciones locales que buscan gestionar mejor el tráfico, hasta operadores de transporte público y startups de movilidad compartida interesadas en integrar nuestros datos en sus plataformas. El próximo paso importante es convertir estas colaboraciones en soluciones escalables y replicables, de modo que los beneficios observados en una ciudad puedan extenderse a muchas otras. También estamos abiertos a asociaciones con gobiernos nacionales y europeos que busquen impulsar políticas basadas en objetivos apoyados en datos casi en tiempo real.
N.M.- ¿Qué importancia tienen las normativas europeas (como el RGPD) en el manejo de datos de movilidad?
G.N.- Mobilisights ha convertido la protección de datos en una parte fundamental de sus cimientos y garantiza que los principios de privacidad estén incorporados en los productos desde las primeras etapas de concepción. En lugar de considerarlo una limitación, lo vemos como un marco de confianza que nos permite trabajar con socios y organizaciones del sector público en toda Europa. Saber que todos cumplen las mismas normas es crucial para expandir los servicios basados en datos sin generar dudas ni resistencia por parte de la sociedad.
N.M.- ¿Cómo perciben los usuarios este uso de datos anónimos? ¿Existe reticencia o cada vez hay más aceptación?
G.N.- Hace unos años, había más escepticismo porque el concepto era menos conocido. Hoy, vemos claramente una aceptación creciente: los usuarios comprenden mejor los conocimientos y beneficios que proporcionan los datos agregados y anónimos. Gracias a esta información, los conductores pueden notar menos congestiones, carreteras más seguras o una mejora en los tiempos de respuesta ante emergencias. La clave está en la transparencia: explicar claramente qué se hace con los datos y, de igual importancia, qué no se hace. Ese tipo de comunicación genera confianza.
N.M.- ¿Qué consejo daría a las administraciones públicas para aprovechar mejor este tipo de información en sus políticas de movilidad?
G.N.- Mi consejo sería integrar los datos de vehículos conectados en la toma de decisiones diaria. No se trata de proyectos futuristas, sino de utilizar la información disponible para planificar una nueva línea de autobús, rediseñar una intersección peligrosa o mejorar los tiempos de respuesta ante emergencias. Los datos de vehículos conectados son una brújula de alta precisión que puede guiar la política pública hacia objetivos concretos: seguridad, sostenibilidad y calidad de vida. Y, para lograrlo, la colaboración público-privada será esencial.